Inversiones alternativas

Cuando se habla de inversiones alternativas se refiere principalmente a todas aquellas inversiones en activos que sean difíciles de cuantificar y de mantener en portafolio por su iliquidez y su difícil valuación comercial. Ejemplos de ellos son inversiones en monedas, estampillas, botellas de vino, colecciones de arte u otras colecciones, entre otras inversiones exóticas. En otras palabras, activos alternativos son todo lo alternativo a activos tradicionales como acciones de empresas transadas en bolsas con mucha liquidez, inversiones en deudas corporativas o deudas de gobiernos y depósitos a plazos en banco.

La realidad es que cada vez es mayor el número de particulares que deciden optar por gestionar su propio dinero y sacar una rentabilidad a sus ahorros. Como consecuencia de las recientes innovaciones tecnológicas que están surgiendo en el mundo financiero, están apareciendo últimamente un gran número de alternativas de inversión muy diferentes a las tradicionales como las acciones, los fondos mutuos o los bonos.

Existen tipo de inversiones no convencionales en el mercado, algunas con un elevado riesgo y alta rentabilidad; otros de menor riesgo pero con atractivos rendimientos. Veamos algunos ejemplos:

  1. Inversión alternativa en Fondos de cobertura (Hedge Funds): Se trata de un vehículo de inversión colectiva que está organizado de forma privada, gestionado por sociedades profesionales (bancos de inversión o gestoras de fondos) que cobran comisiones sobre resultados obtenidos y no disponibles para el público de forma general dado que requiere importes mínimos de inversión muy elevados. Estos fondos de cobertura (hedge funds) tienen un mayor grado de libertad que los fondos tradicionales, ofrece la libertad de poder invertir en una amplia variedad de activos, prácticamente en cualquier tipo de mercado.

  2. Inversión alternativa en Futuros Administrados: Los futuros administrados son una clase alternativa de activo que ha logrado muy buenos resultados en las altas y bajas del mercado, mostrando una baja correlación con las clases de activos tradicionales, tales como acciones, bonos, dinero en efectivo y bienes raíces. Se trata de fondos de inversión que comercializan con futuros y con contratos a plazos de activos financieros como pueden ser las divisas, las tasas de interés o también con bienes intangibles.

  3. Inversión alternativa en Activos reales: Son aquellos activos que corresponden a bienes físicos tangibles objeto del uso o consumo como: inmuebles, metales preciosos, commodities, etc. tienen valor por sí mismos frente a los activos financieros que tienen valor por lo que representan. El mercado de activos reales es el que determina el flujo de bienes y servicios que se denomina renta nacional (PBN) y que determinará los niveles de riqueza real y demanda de activos financieros. Los activos reales o tangibles son: las máquinas, la tierra y las estructuras que poseen las sociedades anónimas y los bienes de consumo duradero (automóviles, lavadoras, equipos de sonidos, etc.) y residencias que poseen las economías domésticas. Estos activos reales incorporan títulos de valores que representan la titularidad de estos bienes. Los activos reales pueden proporcionar grandes ingresos aprovechando los periodos de inflación.

  4. Inversión alternativa en Crowdlending: Se trata de la financiación vía préstamos a empresas o particulares que son fondeados por particulares. Se realiza a través de plataformas que ofrece préstamos a empresas, ya sean Pymes, autónomos o emprendedores. La financiación solicitada por la empresa se cubre gracias a pequeñas aportaciones de particulares que prestan su dinero. Estos inversores reciben a cambio una contraprestación dineraria, es decir, el tipo de interés que paga la Pyme o empresa, y la plataforma intermediaria se queda una pequeña comisión.

    Sin duda alguna, esta es una de las opciones de inversión más democráticas y atractivas a día de hoy por el número de servicios apareciendo en el mercado y el cada vez mayor uso de la tecnología para mejorar las condiciones de los inversionistas. Además estas plataformas permiten realizar inversiones con montos relativamente bajos, ayudando a la diversificación y con distintos niveles de rentabilidad y riesgo. En Facturedo, por ejemplo, cualquier inversionista puede invertir de manera online en cuentas por cobrar con vencimientos cortos (de 15 a 120 días), poco riesgo y una rentabilidad que va del 8% al 15% anualizada, dependiendo de la operación.

Volver